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jueves, 6 de noviembre de 2008

Poesía de Faulkner

Bien conocemos la narrativa de este premio Nobel, pero ahora gracias a Bartleby Editores y a Club Literatura podemos disfrutar disfrutar de su "Poesía reunida" con traducción y prólogo de Eduardo Moga y Daniel C. Richardson, ésta es una muy buena edición bilingüe (español-inglés) que compila los cuatro libros de poesía publicados por Faulkner: El fauno de mármol (1924), Una rama verde (1933) y los póstumos Poemas de Misisipi (1979) y Helen: un cortejo (1981).
Por lo pronto los dejo con este poema, luego ya ustedes buscarán el libro o podrán disfrutar algunos más en el especial de Club Cultura, el enlace de este excelente proyecto en línea lo encuentran en los sitios de mi ciberespacio ¿vale?
La luna está loca, y brilla débilmente...


LA LUNA ESTÁ LOCA, Y BRILLA DÉBILMENTE,
y hurga con los dedos, curiosa,
en la espesura y los sotos,
y luego se detiene,
y mira a su alrededor –la colina
se impregna de la tristeza que la rodea–,
y empolva las rocas oscuras
y las jorobas de grano alineadas
en solemnes tresnales;
detrás de cada una de ellas, una sombra
mira al cielo y escucha
el silencio reluciente
de estrellas, vivaces y tristes, que
circundan a la luna escrutadora, y la observan,
trastornada y solemne; y vientos monótonos
meditan allí donde había crecido el grano,
en campos sin flor que alzan sus pechos
desnudos contra el año que muere.
Sin embargo, yo no me muevo, porque
estoy triste bajo este cielo otoñal,
porque me he quedado ciego y helado, de pronto,
al pie de esta colina escarchada,
y le grito a la luna, transido de un dolor
ignorado por todos, y la luna, de nuevo,
me mira con indiferencia, mientras, bajo su mirada,
el mundo fulge y muere en silencio,
y las hojas caen y me cubren
de tristeza y de deseo de estar
–el mundo espera, frío y marchito–,
como él, muerto con el año que muere.

THE MOON IS MAD, AND DIMLY BURNS,
And with her prying fingers turns
Inside out thicket and copse
Curiously, and then she stops
Staring about her, and the down
Grows sharp in sadness gathering round,
Powdering each darkling rock
And the hunchèd grain in shock
On shock in solemn rows;
And after each a shadow goes
Staring skyward, listening
Into the silence glistening
With watching stars that, sharp and sad,
Ring the solemn staring mad
Moon; and winds in monotone
Brood where shaken grain had grown
In bloomless fields that raise their bare
Breasts against the dying year.
And yet I do not move, for I
Am sad beneath this autumn sky,
For I am sudden blind and chill
Here beneath my frosty hill,
And I cry moonward in stiff pain
Unheeded, for the moon again
Stares blandly, while beneath her eyes
The silent world blazes and dies,
And leaves slip down and cover me
With sorrow and desire to be–
While the world waits, cold and sere–
Like it, dead with the dying year.

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