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roja como los sueños de los negros mirlos.

Algo me salió mal con Picasa y perdí todas las fotografías del blog. Ahora estoy recuperándolas, así que ténganme paciencia.

Xoxo

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martes, 23 de septiembre de 2008

Nuevos aires nos traen rosas

Sí, nuevos aires nos traen rosas, y es por ello que ya tengo el regalo de un corazón que para estar medio muerto late con un vigor que...¡puff!!
para qué les cuento, mejor les dejo con la letra que circula por su sangre:

La segunda rosa.

En ti he estado pensando.

El sol, el agua, brillando.

La pluma los versos mana:

De alma mía ventana

Los ojos. Fuentes que emanan

Luz, porque sí, te estoy amando.

Horas se van esfumando.

Y me sigo enamorando.

Aún en dulce silencio

Tu voz me envuelve, despacio.

Tu risa llena el espacio:

Mi corazón, esperando.

El sol se halla bajando.

Yo en ti sigo pensando.

Pido no inicies querella.

Yo quiero decirte, bella:

¡En el cielo eres mi estrella!

Por ti estoy suspirando...



y ¿por qué no compartir una décima rosa? Nada me cuesta al cabo



La décima rosa.

Hablar lenguaje de rosas;

Lágrimas, volverlas puedo

El rocío.

Pero de todas las cosas,

Estar sin ti, tengo miedo...

El vacío.

Mi castigo a haber soñado;

Es de la razón dilema

Mi pasión.

¿Pecado es haberte amado?

¡Por ti ahora se quema

Corazón!

Te daré ésta, mi llama

Pues no temo confesarte

Este amor.

De mi antorcha eres flama:

Escucha al fuego decirte:

¡Te amo, amor!


No les parece que necesitamos más de jóvenes como Sergio Medina, que tomen la creación poética mirando el valor del verso lontano como una manera para ir zurciendo y entretejiendo su pensamiento.


Lo gratificante

...Pues eso, lo gratificante de la docencia es el dialogo que se puede establecer con los alumnos, el intercambio de ideas y los regalitos mutuos de recursos didácticos.
Sergio Martínez Medina, un aguzado alumno y un poeta prolífico me recomendó este enlace sobe teoría de la poesía española que ahora ya lo he colocado en mis sitios en el ciberespacio.

Sergio, te agradezco mucho el que permitas este acercamiento y bueno, pues también te invito a que me regales uno de tus poemas para postearlo en mi blog, claro con el debido crédito. La verdad es que a mi me gusta presumir a mis buenos alumnos.

domingo, 21 de septiembre de 2008

Recuerdos de una geografía pisada

 
Edificio de una tristeza perfectamente azul detrás de summerset street, óleo sobre tabla, 60x95cm 
Me sorprende descubrirme, mejor dicho redescubrirme en la cocina de estos óleos, pues no suelo pintar paisajes, un maestro que tuve en la ENAP, Tomás Gómez Robledo, le causaba algo de extrañeza el que yo nunca pintara un paisajito, siempre mis cuerpos y rostros, rostros y cuerpos como cartografías de mundos íntimos.
Estación de tren de Nuva Brunswick, óleo sobre tabla, 58.5x82cm.
Quise pintar los caminos y las ciudades como lo hicieron mis pintores favoritos (far out!). Pensaba en cómo Schiele, pintor también de cuerpos, pudo pintar Krumau.
George street un siglo antes, supongo, óleo sobre tabla 57x55cm


Antes de tales intentos de abordar este género tan apreciado, sólo había pintado una serie que hice cuando estudié la composición y técnica de mi amado Soutine, específicamente, las obras que plasman veredas sinuosas de Cagnes y Céret, pero estos ejercicios no eran contemplados por mí como paisajes; árboles y casas eran traducciones de sentimientos y estados de ánimo exaltados por la inquietud de la pocas certezas de este mundo. En fin, mi primer paisaje de Nueva Jersey tampoco lo contemple como tal ¡por Dios!¡ qué el puente no era puente! ¿vuelvo a la infancia?
El puente de Nueva Brunswick (Los reyes), óleo sobre tabla, 48 x 60cm

Había una vez un rey y una reina unidos por una corona de vagabundos engastados con piedras, preciosas para el suicida. Los monarcas tenían ojos enmarcados por arqueadas cejas , narices rectas como el orgullo y bocas que se hacían agua. Un espejo finalmente se los trago en un atardecer de un domingo cualquiera, el último para mí. Entonces, el río volvió a ser río, ahora corre en espera de otras Virginias, Virginias más decididas que yo; y el puente volvió a ser puente, ahora es encuentro y desencuentro de los otros.
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