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viernes, 25 de diciembre de 2009

Escuchen el Modernismo para bailar


Kenneth Goldsmith, headache

A ver, ¿cómo les suena esto?: "¿Cuánta gente sabe, por ejemplo, que Jean Dubuffet publicó varios álbumes de música concreta? O que Alfred Jarry escribió e interpretó canciones de bar de lo más obscenas. O que Salvador Dalí grabó un homenaje al dinero que se utilizó como anuncio de un banco. O que Joseph Beuys lideró una banda de new wave y canturreó canciones de pop contra la energía nuclear". Quieren saber más, pues entonces escuchen el MP3 disponible como complemento de la exposición "El Mal de la escritura" que RÀDIO WEB MACBA presenta, este es un programa a cargo de Kenneth Goldsmith titulado Modernismo para bailar ; una narración maravillosa de lo que podría considerarse "una historia extraoficial extraoficial del modernismo". El Publishers Weekly calificó la obra como "uno de los trabajos de collage más exhaustivos y bellos producidos hasta hoy en poesía". 
Goldsmith ha escrito diez poemarios y es el fundador del archivo UbuWeb, tiene un programa semanal en la estación de radio neoyorkina WFMU, además imparte clases de escritura en la Universidad de Pennsylvania, institución en la cual también ejerce la labor de editor del archivo de poesía online PennSound.

Kenneth Goldsmith at Street Poets and Visionaries Mercer Union. Toronto, 2009
Photo Credit: © C. Jones

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Una entrada con muchas calorías




¡Chocolhá, Chocolat… umm! Para aquellas personas que, como yo, les fascina la estructura narrativa del cuento maravilloso y, por otro lado, las historias que transgreden dulcemente, entonces, creo que estarán de acuerdo conmigo cuando afirmo que Chocolat es un film delicioso.
Una voz en off es la llave narrativa que nos revela la manera en cómo debemos atender la historia, sin embargo, en principio, el mitificador erase un vez podría pensarse como inapropiado para una historia cuyas acciones se desenvuelven en pleno siglo XX, alrededor de la década del cincuenta, en un pueblo que, si bien ficticio, se concibe como real al poseer un nombre, Lansquenet, y caracterizarse geográficamente como cualquier villa del este de Francia, de hecho el rodaje no fue realizado en un escenario artificial, sino que fue elegido un pueblecito fundado en la Edad Media muy cerca de Dijon (s. X), Flavigny, pero pronto esto queda salvado, ya que Flavigny deja de ser el Flavigny contemporáneo, lleno de vida y abierto a recibir visitantes y se torna en un opresivo lugar, sitiado por su continencia y amurallado por un conservadurismo, que nos remite a diez siglos atrás y, no parando allí, artificiosamente, como guiño semántico, el nombre de Lansquenet es escogido por derivar de la palabra alemana Landsknecht, es decir, siervo del pueblo (que bien dibuja la sumisión de los pobladores alentada por el Conde de Reynaud), y, además, por referir a una apuesta de cartas (citada, por cierto, en varias obras literarias, como por ejemplo, Les Liaisons Dangereuses de Pierre Choderlos de Laclos), la cual admite cualquier cantidad de jugadores y durante su desarrollo se dan condiciones suficientes para que se haga trampa (veremos que con la llegada de unos forasteros totalmente anacrónicos, que rompen con la normalidad aparente, se activa un juego parecido), y es que con la presencia de Vianne y su hija Anouk; y Roux y su grupo de piratas, se marcan una serie de antagonismos que ponen de cabezas los roles sociales del pueblo y, además, imprimen el elemento mágico.
Así que, si no han visto este trabajito del director sueco Lasse Hallström (The Cider House Rules, [1999] ¿What's eating Gilbert Grape? [1993]), prepárense a disfrutar de una historia con un agresor mordaz (la lengua larga del pueblo que margina y frustra); una heroína y su ayudante (madre soltera e hija, que se presentan en la historia como dos caperuzas rojas traídas por el viento del norte); la donante (la madre de Vianne, heroína de una historia previa que se inserta en ésta otra por medio de la memoria filial); el auxiliar u objeto mágico (pero, ¡cómo no! El chocolate, traído de tierras mayas a occidente, dulce liberador de endorfinas mitigadoras del dolor y liberadoras de placer); Un príncipe mugrosón, en vez de una princesa recatada, hecho en los mares (conquistado no con el batir del sable, sino con el batir del molinillo chocolatero) y un falso héroe (conde condenado y mojigato, que reprime a sus paisanos en cualquier época del año, no obstante, llegada la cuaresma se luce mucho más con sus artes de dominador). Les invito a ver la peli acompañados del chocolate que mejor describa su personalidad.

viernes, 18 de diciembre de 2009

Me cuelgo el morral para entregarles más cartas


Quiero recomendarles Epistolario, una producción sonora realizada por radio UNAM, en la cual se puede escuchar una adaptación libre de Cartas de la monja portuguesa en la voz de la actriz, escritora y locutora Margarita Castillo, a quien en casa se le aprecia mucho.

Además de las apasionadas líneas de Mariana, podemos disfrutar de las misivas de Franz Kafka a Felice; D.H. Lawrence a la Srita. Taylor; Jean Paul Sartre a Simone Jovilet; y de Tina Modotti al mundo, entre otras 11 más que nos avivan la capacidad de oír al otro.

Les presumo que la Castillo le regaló a mi madre este material junto con otros tres CD para que los compartiera con sus hijas y con todos aquellos que quieran; por mi parte yo les doy a conocer su existencia y un enlace para que puedan escuchar algo de lo que les platico e incluso, más:

http://mediacampus.cuaed.unam.mx/search.php?keyword=Margarita&type=audios



Ah, también les dejo este otro enlace, es un reportaje de la Jornada sobre la voz que refleja a una maravillosa mujer:
http://www.jornada.unam.mx/2009/11/02/index.php?section=cultura&article=a10n1cul

miércoles, 16 de diciembre de 2009

Cartas 4 y 5


Cuarta carta
Es verdad que violento mi corazón cuando te escribo tratando de hacerte comprender mis sentimientos ¡Cuán feliz sería, si pudiese valorarlos por la vehemencia de los tuyos!
            Pero no puedo fiarme de ti, ni tampoco dejar de decirte, aunque con menos intensidad de la que siento, que no deberías mortificarme tanto, con ese olvido que me enloquece y que hasta es una vergüenza para ti.
[…]
No sería menos desdichada si me amases únicamente porque yo te amo. Preferiría que ese sentimiento naciera espontáneo de tu propio corazón ¡Cuán lejos estoy de esto, pues han pasado más de seis meses sin recibir una sola carta tuya!
[…] todos mis anhelos se frustraron y, ¡no volveré a verte en mi cuarto con todo aquel ardor, con toda aquella pasión impetuosa que me mostrabas!
            ¡Más hay de mí! ¡Cuánto me engaño! Ahora sé muy bien que todas las maravillas que embriagaban mi cabeza y mi corazón eran producidas sólo por algunos placeres que se acababan tan rápidamente como ellas.
            Habría sido necesario que en esos momentos de suprema felicidad hubiera acudido a mi razón, para moderar el nefasto exceso de mis delicias y para entrever todo lo que ahora sufro.
[…]
No envidio tu indiferencia, ¡me das lástima! Te desafío a que me olvides por completo. Me ufano de saber que sin mí no tienes más que amores imperfectos y que soy más feliz porque me ocupo más de este amor.
            Hace poco me nombraron portera de este convento. Todas las personas que me tratan creen que estoy loca. No sé que les respondo y es necesario que las religiosas sean tan insensatas como yo, para que me crean capaz de algún cargo.
[…]
No me arrepiento, sin embargo, de haberte adorado. Me encanta que me hayas seducido. Tu cruel ausencia, quizá eterna, en nada disminuye la intensidad de mi pasión. Quiero que todos lo sepan; no lo oculto y me gusta todo lo que hice por ti, contra todas las reglas del decoro. Mi orgullo y mi religión no han sido sino amarte perdidamente toda la vida, desde el momento en que empecé a amarte.

Quinta y última carta
Ésta es la última vez que le escribo y espero hacerle saber, por la diferencia de los términos y del trato de esta carta, que finalmente me convenció de que no me amaba y, por lo tanto, que debo dejar de amarle. Aprovecharé, pues, el primer emisario que haya para enviarle lo que me queda de usted. No tema, que no le escribiré […] Quiero que sepa que desde hace algunos días me siento capaz de destrozar y quemar todas las prendas de su amor, que me eran tan queridas […]
            Le confieso, para vergüenza mía y suya, que me hallé más apegada de lo que hubiera deseado a estas baratijas y que sentí que seríanme de nuevo necesarias todas mis reflexiones para deshacerme de cada una de ellas, cuando me hacía a la idea de no amarle más. Pero todo se logra, cuando hay tantas razones como las que tengo.
[…]
 El orgullo natural de mi sexo no me ayudó a tomar esta decisión contra usted ¡Ay de mí! He sufrido todos sus desprecios y habría soportado su odio y hasta los celos que me cause su amor por otra. Habría estado, al menos, enfrentada a un sentimiento vivo ¡Pero su indiferencia me es insoportable! Sus impertinentes reclamos de amistad y los ridículos cumplidos de su última carta me hicieron ver que el señor había recibido todas mis cartas y que no le causaron ninguna impresión.
            Detesto su franqueza […] Quiero que sepa que me convenció de que es indigno de todos mis sentimientos y que conozco todas sus ruines cualidades.
            Sin embargo, si todo lo que hice por amor a usted puede merecer que tenga alguna consideración con los favores que le pida, le ruego que no me escriba más y que me ayude a olvidarlo por completo. Si levemente me asegurase que ha sentido algún dolor al leer esta carta, tal vez le creería… Y también tal vez su confesión y su arrepentimiento me causarían ira, y todo esto podría atizar en mí de nuevo la llama del amor.
Por piedad, le pido que no se meta en mi vida; destruiría, sin duda, todos mis planes si de alguna manera quisiese entrometerse en ella. No quiero saber qué pasará con esta carta; no perturbe el estado para el cual me dispongo. Me parece que puede estar satisfecho de los males que ya me ha causado, fuese cual fuese su intención de hacerme desgraciada. No me prive de mi incertidumbre. Espero que con ella, al cabo de un tiempo, pueda lograr algo parecido a la paz del corazón. Le prometo que no le odiaré; desconfío mucho de todo sentimiento violento para atreverme a intentarlo.
Estoy segura de que hallaría en este país un amante más fiel…pero, ¿Quién podría hacer que me enamore y vuelva a amar otra vez? ¿La pasión de otro hombre podría embelesarme? ¿Qué poder tuvo la mía sobre usted? ¿No experimente ya que un corazón sensible no puede olvidar jamás lo que lo que lo hizo descubrir la pasión de que era capaz y que no conocía?¿Que todos sus afectos están arraigados profundamente en el ídolo que los creó? ¿Qué sus primeras impresiones y heridas no se pueden cicatrizar ni extinguirse? ¿Qué todas las nuevas pasiones que con todas sus fuerzas tratan de satisfacerlo y contentarlo le prometen vagamente una sensibilidad que no recuperará jamás? ¿Que todos los placeres que busca, sin ningún deseo de encontrarlos, no sirven sino para convencerlo de que nada le es tan querido como el recuerdo de sus penas?
¿Para qué me hizo conocer la imperfección y la amargura de una pasión que no debe durar eternamente y los infortunios que acompañan un amor tormentoso, cuando no es recíproco? ¡Y por qué razón una inclinación ciega y un cruel destino nos hacen de ordinario decidirnos por aquéllos que no nos aman y que prefieren a otros amores?
[…]
Trato ahora de perdonarlo y comprendo perfectamente que una religiosa es, en general, poco amable. Sin embargo, me parece que si los hombres fuesen más razonables al escoger sus amores, deberían enamorarse de una monja, antes que de otras mujeres. A ellas no les impide nada pensar constantemente en su pasión; no las distrae ninguna de las cosas de la vida seglar que absorben y consumen los corazones. Me parece que no será muy agradable ver a sus amadas distraídas por frivolidades y que es preciso tener muy poca sensibilidad de alma para soportar, sin rabia, que ellas sólo hablen de reuniones, de atavíos y de paseos. Ellas siempre están expuestas a asedios permanentes, y se comprometen a retribuir atenciones y complacencias y deben conversar con todo el mundo ¿Quién puede asegurar que en todas esas ocasiones no sienten algún placer y que no soportan siempre con disgusto y mala voluntad a sus maridos? ¡Ah! ¡Cuánto deben ellas desconfiar de un amante que no les pide cuentas rigurosas de todo, que cree fácilmente cuanto ellas le dicen y que con mucha tranquilidad las ve sujetas a todos esos compromisos sociales!
Pero no pretendo probarle con buenas razones que debería amarme: estos medios son pésimos y utilicé otros muchos mejores, que no sirvieron. Sé muy bien cuál es mi destino, para intentar superarlo […]
Si me hubiese dado pruebas de su pasión después de que partió de Portugal, habría hecho todos los esfuerzos para salir de aquí. Me habría disfrazado para irme con el señor ¡Ay! ¡Qué hubiera sido de mi si, después de haber llegado a Francia, no me hubiera determinado! ¡Qué escándalo! ¡Qué disparate! ¡Qué cúmulo de vergüenza para mi familia, a la que tanto amo ahora que no lo amo a usted!
[…]
Debo confesar que debería odiarlo mortalmente ¡Ay! Fui yo, bien lo sé, quien sobre mí atrajo todas estas desgracias. Me acostumbré desde un principio a una gran pasión con demasiada inocencia y es necesaria alguna argucia para hacerse amar. Es necesario buscar con ingenio los medios de inflamar el corazón: el amor por sí solo no enciende la llama.
El señor hizo mejor que yo: pretendía que yo lo amase y como se había trazado ese plan, estaba dispuesto a emplear todos los medios para conseguirlo. Inclusive amarme de veras, si hubiera sido necesario. Pero pronto se dio cuenta de que podía salir de su empresa sin pasión y que la pasión no era necesaria ¡Qué perfidia! ¿Creyó que podía engañarme impunemente? Le digo que si por algún acontecimiento fortuito volviera a este país, yo misma lo entregaría a la venganza de mi familia.
Viví mucho tiempo en un abandono y una idolatría que me horrorizan y mis remordimientos me persiguen con saña.
[…]
Quiero escribirle otra carta para demostrarle que estaré más tranquila dentro de un tiempo ¡Qué gusto me dará poder, entonces, enrostrarle su injusto proceder, cuando ello ya no me mortifique tanto, y demostrarle que lo desprecio; que hablo con profunda indiferencia de su traición; que olvidé todos mis placeres y todas mis penas y que sólo me acuerdo del señor…cuando así lo deseo. Acepto que tiene grandes ventajas sobre mí y que me inspiró una pasión que me enloqueció, pero no debe vanagloriarse por esto. Era joven, crédula, me tenían encerrada desde la infancia en este convento; aquí no había conocido sino gente adusta; jamás había recibido los elogios que me decía permanentemente; creí deberle todos los atractivos y la belleza que decía admirar en mí y que me hacía descubrir; oí hablar muy bien de usted; todos hablaban a su favor; usted, señor, hacía todo para despertar mi amor. Mas, en fin, salí de este encantamiento…; contribuyó usted a ello y confieso que lo necesitaba.
Al devolverle sus cartas, guardaré cuidadosamente las dos últimas y volveré a leerlas muchas más veces de lo que leí las primeras, como una medida de no recaer en mis flaquezas […] Soy una estúpida en repetirle las mismas cosas tantas veces: Es menester que lo deje y que no piense más en usted. Creo, así mismo, que no volveré a escribirle ¿A caso tengo la obligación de rendirle cuentas de mi vida?

Cartas 2 y 3


Segunda carta
Tu teniente acaba de decirme que una tormenta te hizo llegar a Algarve. Me aterra que hubieras que sufrir tanto en el mar; el temor me absorbió tanto, que deje de preocuparme por todas mis penas. ¿Crees, acaso, que tu teniente se interesa más que yo en todo lo que te sucede? ¿Por qué razón recibió él esta información antes que yo? En fin, por qué no me has escrito?
Bien desgraciada soy si no has tenido tiempo para hacerlo desde que te fuiste y, más aún, si habiéndolo tenido no me escribiste. Tu injusticia e ingratitud son extremas; pero me afligiría desesperadamente si ellas te ocasionaran algún infortunio. Prefiero que se queden sin castigo, a que se venguen por mí. Rechazo todo lo que me indica que no me amas y me siento dispuesta a abandonarme ciegamente a mi pasión, que aceptar las razones que me ofreces cuando me quejo de tu frialdad.
[…]
            Veo muy bien que te satisfaces con la menor de las disculpas y antes que te apresures a engañarme, te digo que el amor que tengo por ti te sirve con tanta fidelidad, que no puedo culparte, sino para gozar del inefable placer de perdonarte.
            Me venciste con la asidua perseverancia de tus galanteos, me inflamaste con tus arrebatos, me encantaste con tus detalles amables, me convenciste con tus juramentos, me sedujo mi propia inclinación apasionada […]
            Es verdad que amándote gocé las delicias jamás imaginadas, pero hoy me cuestan penas extraordinarias. Todas las emociones que me causas son siempre intensas […]
[…]
            Tu proceder es más propio de un tirano dedicado a perseguirme, que de un amante, quien sólo debería pensar en cautivarme.
[…]
[…] quisiste aprovechar cualquier pretexto para volver a Francia. Partía un navío. ¿Por qué no lo dejaste ir? Te había escrito tu familia. ¿No sabes de las persecuciones que sufrí en la mía? Tu honra te obligaba a dejarme. ¿Acaso resarcí la mía? Tenías que ir a servir a tu rey. Si todo lo que de él dicen es verdad, no tendría ninguna necesidad de tus servicios y habría podido prescindir de ellos.
[…]
[…] A pesar de todo, no me quejo del furor de mi corazón. Me acostumbro a sus tribulaciones y no podría vivir sin este placer tan especial, al que me aferro, de amarte entre mil dolores y penas.
            Pero lo que me mortifica sin cesar es el disgusto y el fastidio que tengo para todo… mi familia, mis amistades, este convento, todo se me ha hecho insoportable. Aborrezco todo lo que tengo que hacer y a lo que tengo que asistir por obligación. Tan celosa soy de mi pasión, que me parece que todas mis acciones, todas mis obligaciones te pertenecen.
[…]
            Todos perciben el cambio en mi genio, en mi manera de ser y en toda mi persona. La Madre Superiora me hablaba sobre esto, al principio con severidad, después, con algún cariño. No sé lo que le respondí. […] A todos conmueve mi loco amor y tú, sólo tú, permaneces en profunda indiferencia…, sin escribirme sino cartas frías, llenas de repeticiones, que no llegan ni hasta la mitad de la hoja de papel, lo cual me indica burdamente que te mueres de impaciencia por terminarlas.
            Dona Brites me buscó hace algunos días para sacarme de mi habitación y, creyendo que me divertiría, me llevó a pasear al balcón que mira hacia Mertola. Fui allí y luego me asaltó una cruel nostalgia, que me hizo llorar el resto del día. […] En aquel lugar te vi pasar muchas veces con una elegancia y gallardía que me encantaban. Estaba en ese balcón el día fatal en que comencé a sentir las primeras manifestaciones de esta desdichada pasión […]
            Conoces muy bien las consecuencias de esto que iniciamos y aunque no tengo nada de qué arrepentirme, no debo, sin embargo, recordártelas por temor de hacerte sentir más culpable y de censurarme por tantos afanes inútiles para obligarte a que me fueras fiel. ¡No, no lo serás! ¿Cómo puedo esperar de mis cartas y mis lamentos, lo que mi amor y total entrega a ti no pudieron hacer contra tu ingratitud?
            Estoy más que segura de mi desventura. Por tu inicuo proceder no me queda la menor duda de ella; debo sospechar de todo, pues ¡me abandonaste!


Tercera carta
¿Qué será de mí? ¿Qué quieres que haga? ¡Qué lejos estoy de lo que me había imaginado! Esperaba que me escribieses desde todos los lugares por donde pasases; ¡que tus cartas fueran muy largas!¡Que alimentarias mi pasión con la esperanza de volver a verte!
[…] Tu ausencia, algunos toques de piedad, el temor natural de arruinar por completo la poca salud que me queda después de agotadoras vigilias y de tantas preocupaciones, la poca esperanza de tu regreso, la frialdad de tu cariño y de tus últimos adioses, tu partida fundada en los pretextos más frívolos, mil otras razones más que, aunque buenas, demasiado inútiles, parecían prometerme un apoyo seguro para soportar esto, en caso de que fuera necesario. No tengo que luchar sino conmigo; mal hubiera podido desconfiar de todas mis debilidades, y prever todo lo que hoy sufro.
[…] Lloro, sólo por el amor que te tengo, las delicias infinitas que has perdido ¿Por qué fatalidad no quisiste disfrutarlas? ¡Ah! Si las conocieses, hallarías, sin duda, que son más deliciosas que la satisfacción de haberme engañado, y te habrías dado cuenta que somos más felices y más tiernos amando ardientemente… que siendo amados.
[…]
No sé ni quién soy, ni qué hago, ni qué deseo ¡Me destrozan miles de emociones encontradas!
[…]
 Vivo… ¡Qué desleal soy, pues hago tanto por conservar mi vida que por perderla!, Ay, muero de vergüenza...; ¿acaso mi desesperación existe sólo en mis cartas? Si te amase tanto, tanto como mil veces te lo he dicho, ¿no estaría muerta hace mucho tiempo? Te he engañado. Tú eres quien debe quejarse de mí […] Dime que deseas que muera de amor por ti. Te imploro que me ayudes, para poder vencer la flaqueza de mi sexo y poner fin a mis indecisiones, por un acto de verdadera desesperación…
Un final trágico te obligaría, sin duda, a pensar a menudo en mí. Apreciarías mi recuerdo y esta muerte extraordinaria te causaría una profunda conmoción.
[…]
Me resigno, sin murmurar, a mi malhadada fortuna, ya que tú no quisiste que fuera mejor. Adiós. Prométeme que me recordarás con ternura, si muero de dolor; y así podrá, al menos, la violencia de mi pasión, entristecerte y apartarte de todo.

"me gusta todo lo que hice por ti, contra todas las reglas del decoro"


Esta entrada es larga, por lo que la dosificaré en tres tomas. Va de nuevo con dedicatoria, ahora es para Iram de la Rochefoucault, en ella transcribo extractos de cinco portugaises (1), a modo de jam response a su disertación sobre el amor, esperando que las cuelgue en algún lugar de su Atellier.
Aunque trabajo como escriba en la OGDA (Oficina General de Desahucios Amorosos), no creas, apreciado lector, que no soy receptiva y propensa a enamorarme, aunque al final,  de propia mano, tenga que aplicarle a tal sentimiento la eutanasia. Por ello quiero que adviertas el efluvio del amor en las epístolas que podrás leer aquí, después podrás reflexionar; si nunca has sido capaz de abrir tu alma ante otro de la manera como Mariana de Alcoforado la abrió a Noel Bouton, entonces no vengas con el cuento de que alguna vez te has enamorado.
Déjame que te introduzca en su loca e inexcusable (el delirio pasional no tiene por qué excusarse) declaración de amor. Esta joven monja, quien a los 11 años fue recluida en el convento de la Concepción de Beja, perdió todo pudor al conocer a Noel Bouton, conde de Chamilly y capitán  del ejército francés que apoyaba al de Portugal en la Guerra de Restauración contra España (1660-1667). Según como comentan algunos filólogos, Chamilly era amigo del hermano de Mariana, Balthazar, por lo que pudo ser que debido a esto, haciéndose pasar como devoto de la bondad de la monja, se estableciera la relación entre ellos, debemos también recordar que durante los siglos XVI y XVII muchos donjuanes frecuentaban los locutorios de los conventos incitados por la boga del amor cortés (2). Cuando Mariana conoce a Chamilly, tenía 26 años y 10 de haber tomado los votos, sin embargo  "[…] encargarse de Peregrina María [su hermana menor, la cual ingreso al convento con tan sólo tres años de edad] […] tal vez la mantuvo alejada de los arrebatos místicos, tan comunes de la época, y la pudo haber acercado más a la vida seglar.(3)" a finales de 1667, Chamilly decide no volverla a ver; Mariana, entonces, le escribe cinco cartas, acto que será condenado por su familia. En 1723, después de más de cincuenta años de penitencia, muere la monja portuguesa a la edad de 83 años.
Primera carta
Piensa mi amor: ¡qué desconsiderado fuiste! ¡Ah infeliz! Me engañaste con falsas esperanzas. Una pasión en la que tenía tan deliciosas expectativas sólo puede darme hoy una mortal desesperación, apenas comparable de la crueldad de esta ausencia. Y este abandono, para el cual mi dolor, por más que se esmere, no halla nombre más funesto, ¿habrá de privarme por siempre de contemplar esos ojos en que veía tanto amor y que me hicieron conocer los embelesos que henchían mi pecho de alegría, que eran todo para mí y, en fin, colmaban mi vida?
            Los míos estarán privados de la única luz que los animaba. En ellos sólo quedan lágrimas; no hacen sino llorar, desde que supe que estabas decidido a separarte de mí, una separación que es tan insoportable, que muy pronto me matará.
Y con todo, me parece que me aferro a mis penas, de las cuales sólo tú eres la causa. Te consagré mi vida desde que en ti descansaron mis ojos y siento un placer místico en sacrificarla por ti.
[…]
[…] ¿Cómo es posible que los recuerdos de tan dulces momentos se hayan tornado tan amargos?          ¿Y que ahora, contra todos mis deseos, hayan de servir para lacerar mi corazón? ¡Pobre de él! Al leer tu última carta mi corazón ha quedado reducido a un estado miserable: eran tan fuertes sus palpitaciones que me parecía que hacía esfuerzos para separarse de mí y volar hacia ti. Tan abatida quede por esas violentas emociones, que por tres horas perdí el sentido.
[…]
Después de esta conmoción he padecido muchas y diversas enfermedades; pero, ¿cómo he de vivir sin penas, si no te he de volver a ver? Sé soportarlas sin queja, pues provienen de ti […] Estoy resuelta a adorarte toda mi vida y a no querer a nadie más. Y creo que harías muy bien, igualmente, en no amar a ninguna otra ¿A caso podrías contentarte con una pasión menos ardiente que la mía? Encontrarás tal vez más hermosura —aunque en otras ocasiones me dijiste que era bonita— mas nunca hallarás tanto amor…y todo o más es nada.
[…]
Te exijo que me digas, ¿para qué te dedicaste a cautivarme tanto sabiendo muy bien que debías abandonarme? ¡Ah! Dí, ¿por qué razón te encarnizas en hacerme desgraciada? […]
[…] Pero, perdóname mi amor. No te culpo de nada. No estoy en condiciones de vengarme de ti y sólo acuso a la crueldad de mi triste destino […]
            Si algún interés en mi vida tienes, escríbeme con frecuencia. Bien merezco que tengas la delicadeza de contarme cómo estás y como te sientes […] No puedo deshacerme de este papel que ha de ir a tus manos ¡Cuánto quisiera tener la misma dicha! ¡Qué locura la mía! Sé muy bien que esto no es posible. Adiós: no puedo más ¡Adiós! Ámame siempre. Y haz padecer aún más a tu pobre Mariana.
(1) A partir de las epístolas que leerás, toda aquella de carácter amoroso que se jacte de tener suficiente pasión se le suele denominar "portuguesa", algunas veces estas son producto de una mezcla de candor y neurosis femenina, otras simplemente siguen el estilo con propósitos meramente literarios, yo no he recibido ninguna, pero he escrito unas cuantas, queda a juicio de sus destinatarios el determinar cuál ha sido su intención.
(2) Cfr. Ignacio Vélez Pareja, El hábito de la pasión: Cartas de amor de sor Mariana, Altamir Ediciones, 1996, p.29
(3) Op.cit., p.33

vigilia por un acuerdo real

He recibido este mensaje de May Boeve representante de 350, y la verdad es que estoy muy agradecida de que me tengan bien informada sobre lo que está pasando en Copenhague. Por mi parte, también quiero compartir con ustedes lo sucedido el fin de semana al comenzar la Conferencia Marco de las Partes de Naciones Unidas sobre Cambio Climático.
Por iniciativa de 350 org., las campanas de la catedral de Copenhague sonaron 350 veces, simbolizando la cifra del umbral máximo de partes por millón de CO2 en la atmósfera, la cual se debe mantener o reducir en los próximos años para cumplir el objetivo de reducir la temperatura de nuestro planeta a 1,5 grados, además se llevó a cabo una vigilia en la que miles de velas fueron encendidas para iluminar el futuro, coincidiendo con el día de santa Lucía. 

 

sábado, 5 de diciembre de 2009

Dans le velours rouge de ton ventre / Dans le noir de tes cris secrets

Hoy vuelvo a sufrir los tormentos que avivan mi recelo, mi miedo y mi ira. Esos latigazos entrañables no por queridos sino porque se dan en las paredes de los intestinos. Los sufro desde hace tanto tiempo y cada vez que se presentan olvido cómo se siente no sentirlos. Parecen parte de mí, entrañables, pues, así son, por eso esta entrada está dedicada a lo que lacera por dentro a las personas, que, como yo, son viscerales. disfruten de este poema de Joyce Mansour y tómense putualmente su Salozapirina, porque deben creerme esto: Una especie de condesa sangrienta vive dentro de nosotros, es ,ella, la excitatriz de nuestro dolor.

En el terciopelo rojo de tu vientre
En la oscuridad de tus secretos gritos
Me he aventurado
Y la tierra gira alrededor zumbando
La tierra roja de tus envenenadas roídas entrañas
Una sangre de demonio fluye en el río ciego de tus noches
Come en las partes blandas la inflamación de tus burlas
En el pasillo oscuro de tus ojos
En la mancha roja de tu muerte
Me he aventurado
Y la tierra gira alrededor zumbando
Y mi cabeza se desatranca con alegría

domingo, 29 de noviembre de 2009

En cuanto al dibujo y la escritura

Una pensamiento para un amigo perdido




Escribir para mi es dibujar, anudar las líneas de forma que se conviertan en escritura, o desanudarlas de forma que la escritura se vuelva dibujo. No salgo de ahí. Escribo, intento limitar exactamente el perfil de una idea, de un acto. En suma, cerco a los fantasmas, encuentro los contornos del vacío, dibujo.
Jean Cocteau, Opio, p.82.


Jean Cocteau, retrato de Raymod Radiguet, 1922.

Opium núm. 1: decapitando adormideras


Sin ningún lugar me quedo,
en puntillas,
disparo, disparo, disparo,
como una hoja muerta
           Songe d' opium


Dedico esta entrada a Mine por haberme facilitado el opio para soportar la largas horas de vacío. Also It goes for Markus, whom let me listen, look and feel.
Los dibujos que conforman esta presentación son obra de Jean Cocteau, realizados durante su estancia en la clínica de Saint-Cloud, en la que estuvo internado por segunda ocasión a partir del 16 de diciembre de 1928 hasta abril de 1929. El libro en el que aparecen se titula Opio. Diario de una desintoxicación; a través de él nos relata un viaje hiperreal en el tren expreso que lleva a la muerte. Aunque en sus páginas no se refiere directamente a Raymond Radiguet, lo cierto es que la muerte de este bello joven, acaecida en 1923, es la que sumerge  a Cocteau en el sopor de la adormidera.
Como música de fondo, podemos escuchar la maravillosa voz del contratenor Philippe Jaroussky interpretando Sogne d' opium cuya música es de Camille Saint-Saëns y la letra de Armand Renaud. 
Creo que al unir el dibujo de Cocteau y la voz de Jaroussky obtengo el más alucinante joint ¿no lo creen?


lunes, 23 de noviembre de 2009

María Negroni escribe sobre la obra de sombra de Alejandra Pizarnik

En esta sección mi selección para la cosecha cereza es un libro que se atreve a discurrir por “una zona apenas transitable”, como reconoce la propia Negroni, esa zona que es el exilio de sombra del bichito melancólico que se veía al espejo y veía a la niña y a la mujer y, entre ellas y el azogue, el deseo y la voz dibujados.



[…]Al principio me deje hipnotizar, Fui y vine por sus poemas-miniaturas como quien aprende a escuchar lo inmenso de las cosas que no sabe. Después me distancié. Después volví empezar por otro lado. Durante años, me dedique a buscar en los textos “malditos” de su producción (La condesa sangrienta, Los poseídos entre lilas y La bucanera de Pernambuco o Hilda la polígrafa) alguna clave para descifrarla […] Quería descubrir, se me ocurre, el cuadro debajo del cuadro, entender de qué modo lo obsceno se enseñorea en su obra, haciendo de toda fuga, paradójicamente, una imposibilidad.
Tuve, por ese entonces, la visión de una obra sitiada. Los poemas se me antojaron como esas aldeas medievales que expulsaban la podredumbre a sus extramuros […] Nunca la poesía me pareció más sórdida (y vulnerable) […]
En algún punto, sin embargo, mi lectura se modificó sutilmente. Pensé que los textos “malditos” se erguían, frente al resto de la obra, como un testigo lúcido (la expresión es de Aldo Pellegrini) pero no se le imponían. Más bien, eran la prueba contundente del famoso dictum pizarkiano de que “cada palabra dice lo que dice, y además más y otra cosa” […] El efecto era de extrañamiento radical y me pareció entender que el objetivo de la transgresión no era simplemente profanar, parodiar, agobiar la intertextualidad, sino, con todo eso, escenificar el proyecto siempre irrealizable de la significación: recordar que, como dijo Sarduy, el deseo de la poesía es siempre el deseo por antonomasia, un deseo de lo inexistente, en el vacío y ciego, para hacer surgir lo imposible: el festín del significado.


María Negroni, El testigo lúcido. La obra de sombra de Alejandra Pizarnik, Rosario, Argentina, Beatriz Viterbo Editora, 2003, pp. 11-12.

De palabras llenas de fobia

La palabra griega fobia, φοβíα, del griego Φόϐος, miedo, en cuya familia léxica encontramos también vocablos como el verbo ahuyentar o espantar y el adjetivo horrendo o espantoso, es un cultismo introducido en el campo de la psiquiatría que hace referencia a una aversión obsesiva o miedo irracional hacia algo específico que se traduce en una alteración orgánica que puede presentar síntomas tales como sudoración, mareos, taquicardia, náuseas y sensación de vulnerabilidad. El corpus CORDE registra el primer caso de su empleo en nuestra lengua en el año 1906* . Los sustantivos que designan las fobias se construyen por composición de un lexema nominal latino o griego, normalmente, más el elemento compositivo -fobia; su derivación adjetival usa de igual manera un lexema nominal y el elemento compositivo -fóbico.
En mi poema monorrimo, con métrica como la de la cuaderna vía, utilizo varías fobias en la construcción de estrofas icónicas de las aberraciones de nuestra especie que en seguida doy su significado:
Scelero o pavor sceleris. Del latín sceler, scelero, maldad, actitud maligna. Miedo mórbido a los hombres malos; ladrones, secuestradores, asesinos etcétera. Algo. Del griego algos, dolor. Miedo a sentir dolor.
Teofobia. Del griego Teo, Dios, divinidad. Temor anormal que se tiene con respecto a un dios o a una religión. También se conoce como zeusofobia. Eoso Del latín Eos, Aurora. Miedo al amanecer
Terato Del griego teras, monstruo. Miedo de dar a luz a un monstruo o un bebé con deformidades.
Hamarto Del griego amartia, pecado. Miedo a pecar o a cometer un error.
Mastigofobia. Del griego mastigo, látigo o flagelo. Miedo al castigo, igualmente se usa el término poinefobia.

Si quieren consultar el glosario completo de fobias, den click en el enlace:

El texto es de un autor cubano, Fernando Ortiz, y refiere a un texto científico, cito: por su sexo, por su aspecto psiquiátrico, por su fobia contra la brujería, sería interesantísimo.

domingo, 22 de noviembre de 2009

La Voz, Alejandra, la Voz que no nos deja del todo, Alejandra

 FRAGMENTOS PARA DOMINAR EL SILENCIO
Alejandra Pizarnik



*
Las fuerzas del lenguaje son las damas solitarias, desoladas, que cantan a través de mi voz que escucho a lo lejos. Y lejos, en la negra arena, yace una niña densa de música ancestral. ¿Dónde la verdadera muerte? He querido iluminarme a la luz de mi falta de luz. Los ramos se mueren en la memoria. La yacente anida en mí con su máscara de loba. La que no pudo más e imploró llamas y ardimos.


**
 Cuando a la casa del lenguaje se le vuela el tejado y las palabras no guarecen, yo hablo.
Las damas de rojo se extraviaron dentro de sus máscaras aunque regresarán para sollozar entre flores.


No es muda la muerte. Escucho el canto de los enlutados sellar las hendiduras del silencio. Escucho tu dulcísimo llanto florecer mi silencio gris.


***
 La muerte ha restituido al silencio su prestigio hechizante. Y yo no diré mi poema y yo he de decirlo. Aún si el poema (aquí, ahora) no tiene sentido, no tiene destino. 

sábado, 21 de noviembre de 2009

Desasosiego

A la vida: quimera de pájaro enlutado


                       I
Ese soñar de los cuervos
tiene múltiples matices
y son púrpuras raíces
el despertar de sus siervos


Ya crecen por todas partes,
invadiendo mis neuronas,
pensamientos con coronas
que traman todas las artes

En insólitas visiones
se descarría mi mente,
tal vez mi anhelo reviente
entre enervadas creaciones


Vago sueño alucinado,
sopor bajo la negra ala,
cuerpo de lluvia que cala
en sórdido agro peinado


Ya que a la luz no se es nada,
yo por vivir tragué fuego,
sometiéndome al cruel juego
de mirar y ser mirada


             II
Si ínfimo grano errado,
me tornó el ascua fecunda
y, aun grave e iracunda,
tuve lugar en un prado

Como la flor más fragosa,
maldiciendo al fatuo nardo,
se elevó mi alma de cardo
sobre ti, vida tramposa


Una niña en densa nube
irrigó tales afanes
que al crecer cual bellos planes
sus fruiciones no contuve


Y la mujer desvelada
por no nacida se muere
ebria de la hiel que ingiere
del raro pico de un  hada


Ya vencida hasta aquí arrastro,
mi pasión al mismo infierno;
herida de miedo eterno
la inmolé frente al rey astro.


S.T.F.R (Wastedcherry)

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lunes, 16 de noviembre de 2009

¡Qué lluvia!

 Hoy, mejor dicho, ayer, la última canción que escuché para finalizar el día fue este cover en la voz de la canadiense Holly Cole del clásico de Prince, Purple rain, pero no he podido pegar un ojo, así que me levanté para introducir este post. La tonada se repite y se repite en mi cabeza, esta sintomatología se da siempre que presiento que va a pasar algo que tiene conexión con lo que trastabillea en mi mente, ¡puff! :(la interpretación es bella, pero el sentimiento triste.


 ¿Alguien quiere cantarla?

I never meant 2 cause u any sorrow
I never meant 2 cause u any pain
I only wanted 2 one time see u laughing
I only wanted 2 see u laughing in the purple rain

Purple rain Purple rain
Purple rain Purple rain
Purple rain Purple rain

I only wanted 2 see u bathing in the purple rain

I never wanted 2 be your weekend lover
I only wanted 2 be some kind of friend
Baby I could never steal u from another
It's such a shame our friendship had 2 end

Purple rain Purple rain
Purple rain Purple rain
Purple rain Purple rain

I only wanted 2 see u underneath the purple rain

Honey I know, I know, I know times are changing
It's time we all reach out 4 something new
That means u 2
U say u want a leader
But u can't seem 2 make up your mind
I think u better close it
And let me guide u 2 the purple rain

Purple rain Purple rain
Purple rain Purple rain

If you know what I'm singing about up here
C'mon raise your hand

Purple rain Purple rain

I only want 2 see u, only want 2 see u
In the purple rain

domingo, 15 de noviembre de 2009

5 Haikus para colorear

 Ayer hice unos haikus de animalitos, no están aquí porque tres de ellos pertenecen a las grandes planicies y los otros tres restantes, a la mar, pero he recuperado algunos de antaño esperando que alguien les de color ¿será posible? bueno, sólo me queda esperar


Atardecer


Glosando el día
con roja lucidez,
breve caída

        *



Flores Nocturnas


Hacia la luna
abren bien sus corolas
de amor hinchadas

        **





Acantilado


Álgida visión
de altura delicada
que enternece al mar

        ***





Diente de león


De pie en la vera
la magia te desgreña
para bien o mal

     ****





Araucaria


Altiva anciana
de reptilianos brazos
y verdor vital

    *****

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sábado, 14 de noviembre de 2009

350: enlace y acción

¿Han oído de la red 350? ¿A que sí? Si no, pues déjenme que les cuente que esta es una plataforma que tiene como labor poner en contacto a personas de todas las partes del planeta. Hasta ahora, hospeda a más de 200 organizaciones formadas alrededor del mundo.
Conoce a los voceros de 350

En días pasados,  la semana del 2 al 6 de noviembre, 350 mandó a un equipo a Barcelona que sirvió de enlace para hacer llegar los mensajes de algunos de los participantes en el Día de Acción Climática a los delegados de 181 países que estarán presentes en la Conferencia sobre Cambio Climático de la ONU, la cual se llevará a cabo del 7 al 18 de diciembre en la ciudad de Copenhague.
Bill Mc Kibben vocero de la red, me envió un mensaje, en seguida cito unas cuantas líneas:
Tenemos buenas noticias: la gente nos está escuchando. Los delegados de 181 países saben que sus ciudadanos formaron parte de esta petición. Es más, vinieron a contarnos lo que sucedió en sus países. "Claro que sé lo que es 350" decían. "Mi hijo estuvo ahí", "Mi hija participó en la manifestación". Hemos repartido corbatas con el número 350 y se han convertido en el souvenir obligatorio para todo negociador entregado, al menos para los que quieren un progreso real.
Muchos de los delegados en Barcelona todavía seguían recibiendo noticias de 350 desde sus países natales, ya que muchos organizadores locales están entregando fotos de las acciones a los líderes políticos de sus ciudades, provincias y países. Desde la República Democrática del Congo hasta Brasil y Nueva Zelanda, los organizadores locales han llevado el mensaje del 24 de octubre directamente a sus políticos.


Nota: si estás interesado en que tu organización forme parte de esta red envía un email a: americalatina@350.org.      

domingo, 8 de noviembre de 2009

Y la sirena canta ...y la sirena reluce

Para la princesa de Fújur

Tengo una pintura de él para ser intervenida por mí, lo que suena a romper distancias; un pensamiento constante que se sumerge en el mar en el que una sirena canta el despecho de un rey voluble;  una botellita al mar que ha tocado costa, cuyo mensaje revienta en olas de desamores; además, un poema medieval sefardí, un sârki, es decir una cuarteta lírica amorosa, la cual redondea todo y que en las siguientes líneas leerán ustedes:


En la mar hay una torre
en la torre una ventana
en la ventana una hija
ke a los marineros ama


Dame la mano, tú, palomba,
para subir a tu nido!
Maldicha ke duermes sola,
vengo a durmir kontigo!


De la uva sale el vino
de la oliva el azeite
de mi coraçón sale serena
serena para amarte


Esta serena era loca,
Kere ke la kera yo;
Ke la kera su marido,
Ke tiene la ovligación


Hay otra versión más benigna para la sirena


En la mar hay una torre
en la torre una ventana
en la ventana una hija
ke a los marineros yama.


Dame la mano, palomba,
para subir a tu nido!
Maldicha ke duermes sola,
vengo a durmir kontigo!


Si la mar era de leche
yo m'haria un peskador
pescaria las mis dolores,
kon palabrikas d'amor.


Si la mar era de leche
yo m'haria vendedor
caminando y preguntando,
donde s'emesa l'amor.

lunes, 2 de noviembre de 2009

Saudade

(para un ánima suicida)

Me invade súbita grima
cuando tus ojos son sombra,
mas cuando tu voz me nombra
toda aspereza se lima
y quita un peso de encima
con la fuerza de su aliento,
pero sé que mi contento
es fácil que se destiña
ante la tenaz morriña
que rige tu pensamiento.


Tú, cual tormento heredado,
eres lluvia que no para,
el cielo gris que no aclara,
plúmbico sueño enfrascado
de un corazón torturado
con fatídicos presagios
y recurrente adagios
que de este mundo te alejan
cuando a tus deseos vejan
condenandote al naufragio.



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Saudade by Silvia Teresa Flota Reyes is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-Sin obras derivadas 3.0 Unported License.
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sábado, 24 de octubre de 2009

despojos de mujeres, mujeres de despojos


La mujer con cuerpo de papel pintado (Paul Eluard).



Silvia teresa Flota Reyes,La mujer de papel pintado (she's a freak) collage digital, 2009

Vean a las mujeres que, a los cuarenta años, dejan su corazón en el cepillo de los pobres y sustituyen las verduras por posturas clásicas (Paul Eluard y Max Ernst).

jueves, 15 de octubre de 2009

Blog Action Day: Cultura ecológica.



La salud de los ecosistemas y su sustentabilidad son esenciales para el bienestar de nuestra especie. En los últimos 50 años, la historia del desarrollo de la etapa de posguerra, con sus sistemas económicos de producción acelerada, creó un hábito de consumo no sostenible, el mundo, a partir de ello, ha sufrido una disminución estimada de 60% de sus recursos naturales causada por actividades humanas agresivas con el entorno y pagado el costo de la consecuente pérdida de biodiversidad. Dicho menoscabo ha provocado que zonas geográficas vulnerables a choques y perturbaciones, particularmente las costas bajas y las tierras secas, sean las primeras en no poder suministrar la calidad de vida deseable a sus pobladores. Sin embargo, el impacto de la relación poco armónica que ha mantenido el hombre con su medio ambiente se está generalizando; existen pruebas alarmantes de que alteraciones irreversibles en los principales ecosistemas y el sistema climático del planeta, los cuales pronto podrían ocurrir, serán causa de catástrofes que estremecerán todo el orbe. Algunos de estos sistemas, tan diversos como la selva amazónica y la tundra ártica, por ejemplo, están acercándose a los umbrales de una dramática crisis en cuanto a calentamiento y secado; los glaciares de montaña están en retroceso alarmante y los efectos posteriores de suministro de agua, reducido en los meses más secos, repercutirá en varias generaciones.
Si no se cobra conciencia y se instrumentan normativas que impliquen una cooperación global, pronto no habrá en la tierra un lugar habitable. Afortunadamente, cada día se suman más actores al escenario de un mundo que exige una cultura ecológica. En los últimos años se ha manifestado un creciente consenso que justifica con claridad el fortalecimiento de las interrelaciones entre la ciencia y la política como medios rectores para resolver la complejidad del problema. Muchas de las actividades que se desprenden de esta cooperación están siendo ya apoyadas por redes mundiales y regionales de adaptación, las cuales buscan crear estrategias tales como el apoyo a medidas de rehabilitación a largo plazo para sistemas de vida afectados por pandemias y cataclismos o la evaluación del impacto de la producción de bioenergéticos e implementación de políticas apropiadas para el uso de biocombustibles. El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) es protagonista de la nueva civilización en pro del equilibrio del ecosistema y su biodiversidad, éste trabaja en equipo con otros UN —proyectos desarrollados por la Organización de las Naciones Unidas—: Programa de Desarrollo, Programa de colaboración sobre Reducción de Emisiones de la Deforestación y la Degradación Forestal en los Países en Desarrollo y la secretaría de la Convención Marco sobre el Cambio Climático.
Diversas ONG también cumplen una misión importante, podemos destacar la labor de Greenpeace, Ecologistas en Acción, Coalición Clima, Global Environmental Management Initiative, Pro Natura, las cuales te invitan a participar, ya que sin el concurso de cada uno de nosotros, tales organizaciones no podrán ser capaces de crear el cambio que salve al planeta azul de su consumación; precisamos ser conscientes del problema y, con el objetivo de minimizar el impacto global derivado de las actividades diarias, preocuparnos por fomentar y observar esquemas y mecanismos diseñados para el cumplimiento de la normatividad en materia del cuidado del medio ambiente.
Para contribuir con una acción efectiva ante el reto de restaurar la salud de la Tierra, como individuos debemos de mostrar una conducta ejemplar ante nuestra comunidad; contagiemos a nuestra familia y compañeros la disciplina de optimizar los recursos necesarios para realizar las funciones básicas y labores productivas.
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