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jueves, 24 de septiembre de 2009

TESTIMONIOS DE CINCO MUJERES QUE HAN TENIDO UN ENCUENTRO CERCANO CON EL PÁNICO Compilados por Silvia Teresa Flota Reyes

Silvia Teresa Flota Reyes, Miedo con cara de perro 1, pastel de óleo, collage sobre pulp painting

1. La versión de una mujer niña
El Pánico… entro tan rápido en él que no sé que es eso que me devora, pero tengo plena conciencia que en medio de su ser estoy yo, la muñeca dócil y complaciente de Arp, ante una realidad creada en el punto en el que la imaginación saca de su sombrero al miedo intenso, y, entonces, me dejo caer en un hueco huequísimo para que las manos de las sacerdotisas, Ataxia y Arritmia, me alcen hasta el altar del suplicio; puedo sentir sus dedos ensañándose con un cuerpo de pasta y felpa. Odio este instante y lo espero con ansia.

2. La palabra de una atea en el camino
Miren pues, para hablar en el mismo idioma, por mi experiencia después de ese ir i venir hacia Él, puedo decirles que no debe ser nada diferente a las entrañas del lobo que acosa a Caperucita —La de los Grimm, claro, y más allá de ellos, si me doy a entender —, y muy distinto a las entrañas del gran pez en el que cohabitó Jonás con su conciencia. La diferencia — ¿He de explicarla?—, es obvia, ya que al entrar en Pánico no hay culpa bíblica que después de una exégesis pueda ser razonada, sino un vacío llano, difícil de entender.
Aun por dentro, el tal Pánico es una pelleja sin sentido que sólo muestra los múltiples arañazos — convertidos en cicatrices saltonas— de sus víctimas, tatuajes que muestran un diseño repetitivo de cuatro líneas verticales cruzadas por una diagonal y no hay más, y como no hay más uno cae en el vicio de volver allí y ver que ocurre de nuevo, pero de nuevo ocurre que se traza una rayita.

3. La visión de una insomne
Yo mejor que nadie le conozco, es la punción en la órbita ocular que desvela al cerebro. Después, únicamente quedan las horas en un blanco de locura que se extiende como pantalla para proyectar imágenes aterradoramente cotidianas. Así no se puede vislumbrar el futuro; es decir, ningún borrego puede venir con un cuento que nos haga soñar.

4. La respuesta de una adicta al trabajo
El pánico es pan de cada día, sin embargo nosotros podemos combatirlo con tesón y empeño puestos en una labor, algunas medidas que podemos tomar para paliar sus síntomas son:
  • En los trayectos de ida y regreso del trabajo es conveniente traer siempre en la mano papel y lápiz que nos sirvan como escudo. Mantenernos ocupados esbozando un proyecto evitará la aflicción desmedida que provoca caer en el juego de desear “buenos días” “buenas tardes” o “buenas noches” cuando de antemano, viendo alrededor, aspiramos el peligro.
  • Rechazar los llamados tiempos muertos laborales, de tal suerte que no tengamos un solo momento para percatarnos de la falta de ese alguien a quien amábamos, de esta manera permaneceremos enteros y ecuánimes en nuestra soledad.
  • Apagar el radio, la televisión, el celular y desechar el periódico, asimismo ignorar el ring ring y el toc, toc, pues estos son elementos que nos alejan del trabajo y nos llevan a mundo catastrófico del cual es difícil salir.
  • Por último, viene bien que en casa siempre nos inventemos una tarea pendiente que nos haga sentir exhaustos al final del día…y después ¡A dormir como roca!

La impresión de una suicida
Lo sentimos, la mujer que iba a compartirnos su testimonio no se encuentra disponible ni hoy, ni mañana, ni pasado mañana, ni después de pasado mañana… en fin, nunca. Parece ser absurdo que tenga suficiente presencia de espíritu como para completar el presente trabajo, aun vía mediúmnica.
De manera repentina, hace unos cuantos minutos, el pánico quiso apoderarse de nuevo de ella, por lo que, en un intento de escapatoria, se le ocurrió salir por la ventana de un treceavo piso.

Creative Commons License
Testimonios de cinco mujeres que han tenido un encuentro cercano con el pánico by Silvia Teresa Flota Reyes is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-Compartir bajo la misma licencia 3.0 Unported License.
Based on a work at wastedcherryblogblof2.blogspot.com.

1 comentario:

  1. No dejo de admirar tu trabajo. ¡Qué bueno haberme topado con tu blog! Por cierto, querida Cereza, te envié un mail. Ojalá te haya llegado.

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